lunes, 22 de junio de 2015

LA REACCIÓN DE LA DERECHA CONSERVADORA FRENTE A LAUDATO SI'

La encíclica Laudato si' del papa Francisco ha encendido la furia de la derecha conservadora a lo largo y ancho del mundo. Tanto la derecha fuera de la Iglesia, como la derecha dentro de la misma se han venido sintiendo incómodas con el Papa actual. Y es que, durante el largo periodo representado por los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, la derecha conservadora se ha sentido holgada y sumamente cómoda con lo que venía de Vaticano. Si bien, los pontífices anteriores renunciaron la pobreza y mostraros preocupación por el medioambiente, afinaron sus punterías a cuestiones de orden moral para hacer que el pensamiento conservador aparezca en primer lugar en la retórica de las autoridades de la Iglesia. En cambio, Francisco decide señalar con claridad que el problema ecológico que enfrentamos con angustia es responsabilidad de los propulsores del neoliberalismo, de los gobiernos y de los políticos.  La dirección del pensamiento del Papa actual no ha sentado bien a la derecha conservadora por atreverse a cuestionar los pilares del su poder de manera abierta.
La derecha conservadora fuera de la Iglesia ya habían declarado su enemistad cuando los grupos conservadores tildaron de "papa marxista" a Francisco por haber declarado mártir a monseñor Oscar Romero. Claro que las posiciones que tomó Francisco respeto del aborto, de los gays y del capitalismo salvaje no les hizo mucha gracia. Pero, a raíz de la publicación de la encíclica, la respuesta furibunda de parte de Jeb Bush - el nuevo representante de dinastía Bush- no presenta ambigüedades. Cuando  el político del partido republicano declara abiertamente: "espero que el cura de mi parroquia no me castigue por decir esto, pero no tomo mis políticas económicas de mis obispos, cardenales o de mi Papa". Además hay que señalar que la expresión "mis" para referirse a los obispos, los cardenales o al Papa de la Iglesia expresa un mensaje inconsciente que equipara a estas autoridades de la Iglesia con "mi secretario de campaña". 
La derecha conservadora al interior de la Iglesia tampoco está contenta con el Papa actual. Desde su combate frontal contra la corrupción eclesial hasta sus posiciones sobre temas controvertidos, Francisco se muestra como humo en los ojos de los conservadores dentro de la Iglesia. Al definir sus posiciones sobre dichos asuntos y al darle cabida a teólogos como Gustavo Gutiérrez y valorar a teologías como la Teología de la Liberación, el Papa actual está dando un giro frente a sus   predecesores, que más bien marginaron a la Teología de la liberación. Esto hizo que los conservadores dentro de la Iglesia comenzaran a manifestar su desacuerdo de manera soterrada. Por ejemplo, a través de artículos web titulados "Este Papa no nos gusta"  (http://in-exspectatione.blogspot.com/2013/10/este-papa-no-nos-gusta.html), o la acusación que ACIPRENSA hace a la Teología de la liberación de ser una creación de la KGB (https://www.aciprensa.com/noticias/ex-espia-de-la-union-sovietica-nosotros-creamos-la-teologia-de-la-liberacion-45686/). Esto evidencia que los sectores conservadores dentro de la Iglesia entán comenzando a sentir urticaria frente a Francisco. 
Es obvio que la derecha conservadora dentro y fuera de la Iglesia está esperando que a Francisco le llegue su hora, pues lo que no le perdonan es que este pontífice esté echando a rodar las consecuencias del Concilio Vaticano II, cuya potencia cuestionadora había sido neutralizada durante las últimas décadas. Pero lo que ha fastidiado profundamente a los conservadores dentro y fuera de la iglesia han sido las tesis fuertes que se desarrollan en Laudato si'.   Dichas tesis han sido sintetizadas de manera magistral por el diario El País de España:
1.-Este siglo podría ser testigo de cambios climáticos inauditos
2.- Conviene evitar una concepción mágica del mercado
3.- La tradición cristiana nunca reconoció como absoluto el derecho a la propiedad privada
4.- Lama la atención la debilidad de la política internacional
5.- El gemido de la hermana Tierra se une al gemido de los abandonados del mundo
6.- Las finanzas ahogan a la economía real. No se aprendieron las lecciones de la crisis financiera mundial
7.- La tecnología basada en combustibles fósiles muy contaminantes  - sobre todo el carbón, pero aún el petróleo y , en menor medida, el gas - necesita ser reemplazada progresivamente y sin demora
Estas tesis levantan el dedo directamente sobre la política de los defensores del neoliberalismo. Es por ello que Jeb Bush cuestiona que las declaraciones del Papa "tengan un efecto en el ámbito político". Dicha reacción indica con claridad que las tesis centrales de la encíclica ponen el dedo en la llaga. Pero, además, la afirmación de Bush supone que la religión y la política deben ir separadas. Dicho supuesto es cuestionable y se basa en una deficiente interpretación del pasaje bíblico que señala que hay que dar a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. Esta interpretación señala que la defensa de los derechos de todos, el reclamo contra las violaciones de los derechos humanos de la población mundial que el sistema económico propina por medio de sus agentes, que los reclamos contra los abusos y la exigencia de la justicia no es algo "de Dios".
Además, la encíclica señala con claridad que las razones del cambio climático se encuentran en la actividad extractiva y la polución generada por el modelo energético impuesto por la derecha. Esta es otra de las razones por las que los agentes de la derecha conservadora han levantado la voz contra el texto. Según ellos, la explicación "científica" respecto del cambio climático no involucra al modelo económico imperante. Por ello, acusan al Papa de entrometerse indebidamente en política sino también en la investigación científica. Pero el hecho es que las investigaciones que defienden la posición conservadora tiene una base débil frente a la que apoya la posición que Francisco asume.  
Hay una última cosa que tampoco gustará a los conservadores, el que la misma encíclica tenga un título que esté en latín, sino en italiano arcaico. Esto, debido a que el uso del latín dentro de la Iglesia es un baluarte de la Iglesia conservadora. No existe ninguna otra encíclica que no use el latín en su título. Esto muestra que desde el título, Francisco pensaba ya un cuestionamiento a los conservadores. 

lunes, 8 de junio de 2015

KANT Y POLANYI

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En su trabajo sobre religión Kant presenta una eclesiología crítica bajo la idea de comunidad ética. A esta contrapone la idea de estado de naturaleza ético. La idea de comunidad ética representa el orden eclesial perfecto, aquel que corresponde a la religión que es definida como el conjunto de leyes morales producidas por la razón entendidas como si fuesen mandatos divinos. En ese trasfondo ideal las personas no solo cumplen con las leyes morales racionales, sino que además se consideran a sí mismas como a otras como dignas, es decir, como fines en sí mismas. Una consecuencia de ello es que ellas consideren necesario satisfacer que los deberes de virtud, tanto los deberes con uno mismo (buscar en propio perfeccionamiento moral de uno mismo) como los deberes para con los demás (el comprometerse con la felicidad de los otros).
La idea de estado de naturaleza ética, en cambio, representa el estado infernar de un pueblo de demonios que no se encuentran dispuestos a seguir ley moral alguna ni relacionarse entre sí conforme a deberes de virtud. La idea de dignidad carece de valor y lo único que articula las relaciones entre las personas son las leyes de la naturaleza que son representadas por el autointerés y la exigencia moral rala de la autopreservación de la propia vida.
En medio de estos dos polos ideales se desarrollan todas las relaciones propias de las iglesias estatutarias que combinan exigencias morales con reglas del autointerés. Además, estas articulan una serie de instituciones eclesiales que se si bien son imperfectas en sentido moral, no se hunden en el abismo del estado de naturaleza ético. En este especio intermedio las personas se encuentran con las exigencias morales así como con los deberes de virtud, pero sucede que las inclinaciones naturales en ellas hace que su cumplimiento con estas exigencias y deberes se encuentre intercalado con el no cumplimiento. Esto caracteriza lo propio de las iglesias estatutarias y de las personas que las componen.
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Estas ideas respecto a la eclesiología permiten desarrollar una crítica de las relaciones sociales al interior de la sociedad civil. Ahora, la idea de comunidad ética representa la idea de sociedad civil en tanto modelo, mientras que la idea de estado de naturaleza ético representa el colapso de toda configuración civil. En medio de estos polos ideales se encuentran las relaciones humanas fácticas entre personas al interior de las sociedades civiles operantes. En ellas se entrelazan relaciones morales enmarcadas por deberes de virtud inspirados en la idea de dignidad, con intercambios recíprocos de bienes y relaciones mercantiles al interior del sistema del mercado. Esto hace que convivan al mismo tiempo relaciones morales con relaciones distorsionadas, la vez que se abre la posibilidad extraer de las relaciones distorsionantes del mercado relaciones cargadas de valor moral.
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Karl Polanyi logro, en su momento, describir tanto la economía como el fenómeno que la redujo en las relaciones al interior de mercado con una lucidez inédita. Amparado en la investigación social y antropológica logro dar cuenta que la economía incluye un conjunto de elementos que incorporan intercambios recíprocos, ideas de índole moral y relaciones mercantiles. Estas intuiciones fueron reforzadas por los estudios de Marcel Mauss y Marshall Sahlins, entre otros. Esta complejidad de las relaciones económicas que Polanyi presenta tiene como objetivo comprender la dinámica de la teoría de los mercados autorregulados por medio de la idea de arraigo y los intentos fallidos de desarraigo llevados a cabo por los partidarios del neoliberalismo económico. El concepto de arraigo expresa la idea según la cual a) la idea se entiende como intercambios recíprocos de bienes, flujo de reconocimiento moral e intercambio mercantil, a la vez que b) empotrada en una sociedad particular.
El ascenso de las ideas neoliberales durante el siglo XIX, como producto de los cambios de la revolución industrial durante el siglo XVIII, produjo transformaciones tanto en la forma de entender la economía como en la relación entre la economía y la sociedad. Por un lado, la economía fue despojada de su complejidad y fue reducida a la red de mercados autorregulados. De otra parte, intentaron desarraigar la economía de la sociedad, produciendo un proceso de desintegración social. El camino que siguieron para tratar de llevar adelante este objetivo fue generar mercados perfectamente autorregulados, pero como el llevar a cabo este proyecto llevaría a la sociedad a un abismo, la misma sociedad, empezando por los mismos empresarios, no permiten la consolidación de los mercados autorregulados se concrete, y tampoco se concrete el desarraigo de la economía respecto de la sociedad. Los mismos empresarios exigen que el Estado intervenga para poder resolver las dificultades de los mercados. Pero esta imposibilidad práctica de la consolidación de los mercados autorregulados es utilizada por los defensores del neoliberalismo como un acicate para su retórica ideológica. En cambio de señalar que de llevarse a cabo el proyecto que tienen en ciernes, se conduciría a la sociedad en su conjunto al abismo y es por eso que la sociedad, empezando por los empresarios, dan marcha atrás; en cambio de señalar eso, lo que afirman es que la acción de agentes ideologizados y partidarios de la intervención del Estado, no permiten la concreción del proyecto que defienden e impiden a la sociedad de los beneficios que producirían los mercados completamente autorregulados, desarraigados de la sociedad y dominadores de la misma.

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Una de las cosas que la investigación de Polanyi y que la antropología cultural reafirma es la riqueza de los procesos de intercambios económicos, que incorporan intercambios recíprocos de bienes e intercambios de bienes a través del mercado. Si conectamos este resultado con las ideas desarrolladas por Kant en sus trabajos sobre religión y sobre la virtud, podemos añadir que la sociedad no sólo realiza intercambios económicos sino también es el espacio en el cual se realizan relaciones morales bajo la forma del cumplimiento de deberes de virtud. De esta manera, es posible extraer de estos trabajos una filosofía social crítica de las relaciones sociales existentes en la actualidad para incluir elementos normativos que permitan llevar adelante crítica y evaluación de los proyectos sociales puestos a andar en el mundo contemporáneo.
Las claves centrales de la crítica social que se extrae de esta lectura de Polanyi a la luz de la idea de comunidad ética de Kant se centran especialmente en los siguientes puntos:

a)      El proyecto del neoliberalismo de desarraigar los mercados de la sociedad trae consigo un movimiento complementario de someter a la sociedad bajo las reglas del mercado. Ello trae consigo la desintegración de la sociedad, de tal manera que los intercambios recíprocos quedan marginados del análisis económico y marginados, también, de la práctica social. Esto se debe a que el empobrecimiento al que la población es arrojada va reduce la capacidad de que ésta realice intercambios recíprocos como dones, de tal manera que las personas no pueden sembrar las bases del reconocimiento moral que denominamos agradecimiento.

b)      Al someter la sociedad al mercado, el proyecto neoliberal convierte el trabajo en una mercancía y a las personas como engranajes del sistema. De tal manera, la dignidad de las personas termina siendo profundamente erosionada.

c)  En ese mismo movimiento, el proyecto del neoliberalismo termina por imponer un proyecto de vida y la homogenización de los proyectos de vida, de tal manera que la persona no es considerada como un fin en sí y con la posibilidad de darse fines a sí mismos. Todo lo contrario, el mercado le impone un proyecto de vida en nombre de una idea metafísica de la realización humana general que indica que el ser humano es un ser racional que buscará maximizar sus ganancias y elegirá las reglas del mercado como las mejores reglas posibles.  

lunes, 18 de mayo de 2015

TEMIBLES AGENTES DEL CONTRAESPIONAJE

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Resultado de imagen para aciprensaParece que la moda retro ha ha sido tomada muy en serio hasta en ciertos círculos eclesiales, tanto así que los directores de aciprensa, agencia de noticias vinculada a sectores conservadores de la Iglesia Católica en Perú, han decidido revivir las jocosas situaciones de Maxwell Smart, el famoso Agente 86, personaje de una serie que hacía mofa de las películas sobre el espionaje y el contraespionaje durante la guerra fría.

Parece que aciprensa ha decidido refrescar de humor sus páginas virtuales y a extendido la parodia al ámbito eclesial, pues parece difícil que hayan pensado que alguien los tomaría en serio. La idea central de la parodia es que la Teología de la liberación, creada por el sacerdote peruano  Gustavo Gutiérrez due en realidad una creación de KGB, es decir, el servicio de inteligencia de la Ex - Unión Soviética. La base que tiene para generar esa hipótesis son las declaraciones de Ion Mihail Pacepa, quien fue general de la policía secreta de la Rumanía  comunista hasta fines de la década de los 70, antes de desertar a los EEUU. Así, en una entrevista a la mencionada agencia de noticias el agente de espionaje revela los "secretos" respecto del origen y los fines de la Teología de la liberación ( https://www.aciprensa.com/noticias/ex-espia-de-la-union-sovietica-nosotros-creamos-la-teologia-de-la-liberacion-45686/).

De acuerdo a esta parodia, el origen de la obra de Gustavo Gutiérrez sería, más o menos así: Como en el escenario de la Guerra Fría el bloque soviético necesitaba ganar posiciones geopolíticos en Latinoamérica, apoyó a grupos como el de Fidel Castro, en Cuba, a los grupos revolucionarios en Colombia, Bolivia, y en otros países de la región. Muchos de esos grupos estaban asociados al término "liberación", como el "Ejército de Liberación Nacional de Bolivia", el "Ejército de Liberación Nacional de Colombia", entre otros. Incluso utilizó la misma estrategia en el Medio Oriente con la creación de la "Organización para la Liberación de Palestina" (OLP). Pero como eso no era suficiente,  decidió supuestamente crear en Praga la "Teología de la Liberación" a través de una organización religiosa intermedia llamada "Conferencia Cristiana por la Paz". La idea sería que, puesto que el cristianismo es muy popular en la región, el que la KGB creara una teología comunista y la introdujese en América Latinacambiaría las relaciones políticas en la región en el escenario de la guerra fría.La manera de filtrar esta secreta creación de la KGB en la región sería a través de la Conferencia de Medellín, en la cual aparece la idea de la opción preferencial por los pobres. 

La historia no deja de ser entretenida. Pero al momento de tratar de comprobar la veracidad de la misma, no podemos sino encontrarnos con una gran decepción. Personalmente, las películas del 007 y las jocosas aventuras del 86 siempre me entusiasmaron, y me sentí estafado cuando el agente que revela la gan información a la tan creíble agencia de noticias lo único que tiene son indicios, voladas y cosas que otros le han dicho, pero ninguna prueba. Así, señala que  "Aprendí sobre la implicación que tuvo la KGB con la Teología de la Liberación del general soviético Aleksandr Sakharovsky, jefe del servicio de inteligencia extranjero (razvedka) de la Rumania comunista", es decir, otro le dijo. O " Yo no estaba en sí involucrado en la creación de la Teología de la Liberación. De Sakharovsky aprendí, sin embargo, que en 1968 la Conferencia Cristiana por la Paz creada por la KGB, apoyada en todo el mundo por el Consejo Mundial de la Paz, fue  capaz de manipular a un grupo de obispos sudamericanos de izquierda dentro de la Conferencia de Obispos Latinoamericanos en Medellín (Colombia). O, para rematar la constatación de la falta de pruebas, señala lo siguiente "Tengo buenas razones para sospechar que había una conexión orgánica entre la KGB y algunos de esos líderes promotores de la Teología de la Liberación, pero no tengo evidencia para probarla". 

De esta manera, toda la historia cae en la suposición no probada, en los indicios sin contrastación y en frases como "otro me dijo", o peor aún, "aprendí", es decir, "fui adiestrado para creer en ello". Lamentablemente ya no editan la serie del Superagente 86, porque sería genial para un capítulo doble. Me hubiera encantado ver en el ese capítulo en mi casa tomando un capuchino y unas Donuts. Pero, lamentabletente, tanto para ellos - que easpiran a la veracidad de la historia- como para mí -que aspiro a ver ese nuevo capítulo de la serie sesentera, la realidad se impone ante la fantasía.

Si la Conferencia de Medellín hubiese sido manipulada por la KGB, entonces el Concilio Vaticano II también debía de haberlo sido, y el Papa Juan XXIII sería otro agente soviético. Ello, debido a la conexión entre las ideas que existen entre el Concilio y la Conferencia. Y el Papa actual, Francisco, debe ser un marxista, por acoger y revalorar a Gustavo Gutiérrez  y a la Teología de la Liberación. Tal vez a aciprensa no le agrade el Papa. Pero si es así, ¿por qué no tienen la valentía de decirlo abiertamente? Pero, de todos modos, hace tiempo que no me había reído tanto.  






miércoles, 13 de mayo de 2015

LA RENOVACIÓN DE LA ESCUELA DE FRANKFURT

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La teoría crítica de la sociedad desarrollada por la escuela de Frankfurt encontró en el trabajo de Habermas una teoría que le permitió conectar la crítica social con una teoría de la democracia liberal. Para ello Habermas había utilizado los aportes de la filosofía del lenguaje desarrollada por Wittgenstein y los aportes del pragmatismo desarrollado por Pierce. Con esas herramientas, Habermas se apertrecha de un arsenal que le permite  acceder a una teoría normativa de la sociedad a través de las exigencias normativas inherentes en el lenguaje. En el debate con los intelectuales más lúcidos de su generación, Habermas se vio forzado a defender la idea central de su planteamiento, a saber, aquella según la cual, de la misma comunicación lingüística brota exigencias normativas para la acción. La crítica esbozada por Rorty, por ejemplo, cultiva una desconfianza respecto de aquél elemento normativo para la acción que brotaría de la misma estructura del lenguaje, apuntando a los aspectos retóricos del lenguaje. La idea que defiende Rorty respecto del lenguaje es que a través de éste lo máximo que podemos hacer es influir en el otro, pero que es falso que éste contenga fuerza normativa para la acción y que tampoco sea un vehículo para la forjación de acuerdos razonados.
           
La generación actual de la Escuela de Frankfurt ha asumido la estrategia de Hegel contra Kant para encontrar un punto de apoyo que permita cuestionar la tesis de Habermas respecto del lugar del lenguaje en la teoría crítica de la sociedad (pero sin caer en posiciones como la de Rorty, de manera que la crítica de la nueva generación de la Escuela de Frankfurt intenta mantener aspectos normativos, pero deja de buscarlos en la estructura del leguaje). La estrategia de Hegel contra Kant consistió, en este nivel del debate, en cuestionar el que la crítica no tenga conexiones ni con la historia ni con los contextos sociales. El concepto de eticidad hegeliana intenta, de manera especulativa, llenar ese vacío dejado por la filosofía crítica de Kant. Sin embargo, a Hegel mismo le faltó una mayor conexión con los aportes de las ciencias sociales en ciernes en su tiempo. En la actualidad, las ciencias sociales se han desarrollado en un grado suficiente, pasando por el positivismo y después cuestionándolo desde la hermenéutica, la teoría de la hegemonía desarrollada por Gramsci y la teoría de La descolonialidad. Ello le permite a la nueva generación de la Escuela de Frankfurt armarse de todo un arsenal de teoría social que hace posible el cuestionamiento de las limitaciones de la teoría de Habermas. La limitación que es más atacada, desde esta perspectiva, se encuentra en asumir la filosofía del lenguaje como vehículo de trabajo crítico. Desde la filosofía del lenguaje se hace difícil entender como medios positivos las relaciones de intercambio social, que Habermas confina al sistema del mercado. La filosofía del lenguaje tampoco permite el desarrollo de una filosofía de la historia que se vuelve necesaria en tiempos de globalización y postcolianidad. Dicho arsenal permite a la nueva generación echar a andar la conexión de la teoría crítica con teoría social y filosofía la historia, de modo que adquieren la posibilidad de realizar una revisión de los fenómenos vinculados a la globalización.

Así, se abre un abanico de planteamientos que buscan superar las limitaciones que dejó la visión de Habermas. Nancy Fraser articula un concepto de justicia reflexiva, que permite establecer una revisión dialéctica entre la justicia normal y la justicia anormal, así como la relación entre la  teoría de la democracia y el cuestionamiento de la misma que proviene de la teoría social de la hegemonía  para, a partir de allí, extraer principios críticos para los tiempos de la globalización. Por otro lado, la teoría de los intercambios recíprocos, desarrollada por Ciro Alegría, permite extraer principios críticos a través de la fricción entre el intercambio recíprocos de bienes divididos en dones y en productos mercantil. A su vez, Rainer Forst enfatiza multiplicidad de contextos de justicia que cuestiona el esquema de justicia elaborado por la teoría del Estado nación moderno, al tiempo que desarrolla luna teoría de la democracia tomando como eje centrar la idea de intercambios recíprocos de derechos y libertades entre los ciudadanos. Todos estos aportes recientes en el seno de la teoría crítica permiten conectar la crítica de la sociedad con la teoría social contemporánea, como la teoría de la democratización desarrollada por Charles Tilly, y la filosofía de la historia. Con ello, los nuevos aportes permiten cuestionar la centralidad de la filosofía del lenguaje y el lugar que tiene el trabajo de Habermas para poder abrir a una comprensión más amplia de los problemas y posibilidades de la  sociedad contemporánea. 

viernes, 8 de mayo de 2015

Gastón Garatea y Vaticano II

Resultado de imagen para gastón garateaRecientemente la revista Religión Digital realizo una entrevista al padre Gastón Garatea, miembro de la Congregación de los Sagrados Corazones. En ella se perfila la visión que los sectores mas progresistas de la Iglesia Católica en España tienen de Garatea.

El aporte de Garatea a la sociedad peruana ha sigo y sigue siendo sumamente importante y de gran valía, pero el contexto de la Iglesia en el Perú ha hecho que su figura sea poco visible ante la opinión publica (al igual que lo sucedido con el padre Gustavo Gutiérrez) Esto es debido a que la jerarquía de la Iglesia y los medios de comunicación, de tendencia claramente conservadora, se han encargado de hacerlo invisible.

Los ámbitos del aporte de del padre Garatea destacan  por tres elementos. 1) Su pertenencia a la linea de reflexión teológica conocida como Teología de la Liberación, 2) Su trabajo en la Comisión de la Verdad y Reconciliación y 3) Su participación en la Mesa de Lucha contra la Pobreza. Ciertamente, su aporte trasciende mas allá de estos tres ámbitos. Y quizás habría que decir que el corazón del trabajo de Gastón Garatea sea el traer a América Latina las ideas inspiradoras del Concilio Vaticano II. Ciertamente, el no se encontraba solo en esa empresa, sino que fue el trabajo conjunto de un grupo de sacerdotes jóvenes que habían entendido las ideas del concilio y asumieron el reto de traer esas ideas a una Iglesia latinoamericana conservadora que tenia un os fieles poco formados y también conservadores.

En ese sentido, el reto de la generación de sacerdotes de Garatea fue traducir el mensaje de Vaticano II al contexto latinoamericano. Ello fue lo que significo la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Puebla y de Medellín. Dicho esfuerzo encontró rápidamente dos dificultades. La primera fue la poca comprensión del clero y los fieles locales, de formación religiosa muy conservadora; y, en segundo lugar, algunas confusiones de parte de ciertas autoridades de Vaticano,. Por ejemplo, el entonces Papa Juan Pablo II acuso a la Conferencia de estar relativisando la divinidad de Jesús  al enfatizar la idea de la opción preferencial por los pobres. Un  catolicismo de inspiración más social y pastoral , a diferencia de un mensaje orientado hacia lo doctrinal, indujo a confusión a muchos que tenían cierta dificultad para comprender lo que se vivía en América Latina.

Junto con la acusación de relativizar la divinidad de Jesús, se levanto la acusación de marxista sobre la Teología de la Liberación, que estaba naciendo en ese contexto. Respecto de esto ultimo sucedía que quienes criticaban el trabajo de Gutiérrez y  tildaban su teología de marxista no habían leído ni a Gutiéreez ni a Marx, de manera el prejuicio reemplazaba a las razones. El mismo papa solía confundir una teología pastoral de orientación social con el socialismo que había sufrido en su Polonia natal. Pero ni América Latina  es Polonia ni Gutiérrez es marxista.

En este sentido, el trabajo con el que el padre Garatea se comprometió tenia la complejidad de tener que lidiar con los prejuicios que muchos miembros de la jerarquía eclesial mantenían. Pero, durante los anos 60 y 70 muchos miembro de la Iglesia en la región comprendieron el mensaje que venia del Concilio y se conectaron con el, desde diferentes perspectivas Por ejemplo Monseñor Romero en El Salvador y Don Herder Camera en Brasil comprendieron que la pobreza, la exclusión y la injusticia eran contradictorias con en mensaje del Evangelio, aunque se trataba de personas de una información conservadora. Y es que la cuestión no esa ser conservador  o progresista, sino de tener la inteligencia suficiente para comprender lo que sucedía en la región y abandonar la pretensión de coludirse con el poder.

Sobre la base de la experiencia del Concilio, de Puebla y Medellín, Garatea y los sacerdotes mejor formados de la región emprendieron la tarea de dotar a la Iglesia de una tarea fundamental:  la de colocarla en la linea de defensa del pobre y de los excluidos. La falta de libertad que esas personas experimentaban  significa, para esta Iglesia progresista, un pecado cardinal que era necesario combatir. Es por ello que para el padre Garatea, el compromiso con los derechos humanos y su participación en la Comisión de la Verdad y Reconciliación consistían en momentos de un mismo proceso inspirado en una misma  visión. Ciertamente, dicha participación no agrado a todo el  mundo, pues la CVR fue muy clara en asignar responsabilidades a personas que no se comportaron a la altura de las circunstancias durante el conflicto armado interno. Por esa razon, y por tener una posicion de respaldo a la PUCP  en el conflicto entre ella y el arzobispado de Lima, Gaston Garatea recibio un castigo injusto de parde del Cardenal. Pero dicho castigo termino fortaleciendo la imagen de Garatea y debilitando a la del Cardenal.  Al parecer, cada persona decide, en cuerta ma era, la forma de labrar su futuro y de cincelar su imagen;algunos utilizando su poder de ma era autoritria y desmedida, empequeneciendose ante el mundo; otros, en cambio, resistiendo las injusticias propinadas con fortaleza, serenidad y sensatez, seguros de su propio valor personal y  como figuras publicas

miércoles, 29 de abril de 2015

HEGEMONÍA ----¿Y DEMOCRATIZACIÓN?

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Los movimientos de izquierda organizados últimamente en torno a un sinnúmero de reivindicaciones sociales, desde las Machas Pulpín en Lima hasta los reclamos contra "Tía María" en Arequipa están representando un movimiento que tiene una característica que llama la atención: más que ser una propuesta articulada aparece como una aglutinación de exigencias, que si bien todas pueden ser asociadas a las izquierdas, no logra organizarse en un proyecto más amplio. Entre estas exigencias, se encuentran las de la redistribución de la riqueza, la crítica al neoliberalismo económico, las exigencias de la ecologistas, los feminismos, las exigencias del llamado "buen vivir", entre otros. En el caso de "Tía María", las bases des izquierdas no han llegado a un acuerdo sobre si deben oponerse solo a la minería ilegal u oponerse también a la minería formal con bajos estándares de descontaminación, o finalmente, a toda minería. Puesto que, al parecer que toda extracción minera genera un impacto contaminante, de acuerdo a los estudios con los que cuentan, el debate es ¿cuál es el nivel de contaminación que estarían dispuestos a tolerar? Lo sorprendente es que desde Conga, este debate no se haya llevado a cabo entre las izquierdas ecologistas.

Lo que alegan las izquierdas es que su proyecto político más amplio se encuentra en gestación desde la práctica. Que es desde la acción misma que irá surgir y que prefieren rechazar las teorías que provienen de la academia universitaria porque éstas, alegan, se encuentran contaminadas por los discursos dominantes. De esta manera, la actividad de las izquierdas se encuentra organizada, tanto respecto a las cuestiones prácticas como respecto a los discursos que provienen de las ciencias sociales de la academia universitaria, por la teoría de la hegemonía desarrollada por el intelectual italiano Antonio Gramsci. Pero, en nuestros días, donde la conciencia de ser sociedades postcoloniales, la teoría de la hegemonía adquiere el matiz de la teoría de la descoloniamlidad. Así, el feminismo exige descolonizar el cuerpo de la mujer y los ecologistas descolonizar el medioambiente. Y para ello es necesario, se señala, es necesario hacer visible las hegemonías.

Si esto es así, eso quiere decir que es falso que, en el movimiento de las izquierdas actuales en el Perú, la teoría esté partiendo de la práctica, sino que sucede lo contrario: la teoría de la descolonialidad antihegemónica está direccionando la práctica.  Si bien ello no representa algo pernicioso de por sí, pues siempre existe un ir y venir desde nuestras prácticas a nuestras creencias y teorías, la pregunta es si la teoría que se está usando es suficiente para articular un proyecto importante que pueda ganar apoyo político de la ciudadanía, o se presentará como un conjunto de ideas aglutinadas por un pequeños grupos que serán visto como lo otro de las fuerzas políticas. 

El discurso que estas izquierdas ponen en circulación entre ellos es el de visibilizar las hegemorías y los juegos de poder. Si bien, ese es un paso importante, no resulta ser suficiente. Por ejemplo, es suficientemente clara la hegemonía que tiene el discurso del neoliberalismo económico, y sin embargo es evidente que hay que dar otros pasos para mantener a raya dicho poder fáctico. La teoría de la homogenización al uso actualmente resulta ser insuficiente. Lo que hace falta es complementarla con una teoría de la democracia y de la democratización. Pero , es aquí donde las izquierdas tienen un problema: la teoría de la democracia exige realizar un trabajo de aislamiento de los poderes fácticos y de realizar un debate político sobre la base de razones. Pero si la izquierda le ha dado demasiado crédito a la creencia que toda exigencia de dar razones expresa una forma de hegemonía y colonialidad, entonces lo que queda es una posición  crítica de la dominación pero sin una propuesta alternativa. La desconfianza frente a la posibilidad de la argumentación, al dar razones y al debate público provienen de una antropología atrapada en los presupuestos del fundacionalismo que defiende la idea del relativismo cultural. 

De esta manera, las nuevas izquierdas requieren tomar una decisión teórica fuerte. O aceptan el proyecto de democratización o permanecen empantanadas. Pero aceptar la idea de la democratización deben abandonar un bien muy preciado para ellos, a saber la creencia de que la razón es un poder hegemónico per sé, no importando de quienes vengan los argumentos. 


lunes, 13 de abril de 2015

DESARROLLO, DEMOCRACIA Y EMANCIPACIÓN SOCIAL

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En su tratado Fundamentación para la metafísica de las costumbres el profesor Immanuel Kant había        señalado  que una de las ideas centrales de la moral es la de considerar a cada persona como un fin en sí       mismo y nunca sólo como un medio.  Años más tarde, en su Doctrina de la virtud  indica que cada ser        humano tiene dos tipos de deberes morales fundamentales. El deber consigo mismo consiste en buscar el      propio perfeccionamiento mientras que el deber con    los otros es comprometerse con sus fines. Finalmente, en sus trabajos sobre religión (La religión dentro de   los límites de la razón) presenta la idea de comunidad ética.

Estas ideas, pensadas detenidamente, resultan fecundas para la filosofía social. La idea de que cada persona es un fin en sí indica que no se debe instrumentalizar al otro, sino que no puedo proyectar sobre el mis         propios proyectos de vida. De esta manera, ser un fin en sí mismo significa que cada cual tiene el derecho   moral de plantearse sus propios proyectos de vida. La gran amenaza no solo se presenta en los intentos de   tratar al otro como un instrumento u objeto (como lo que hicieron los nazis con los judíos), sino que no        puedo presentarme como el benefactor de la humanidad y plantearle los caminos "apropiados" para           desarrollarse "adecuadamente".

El proyecto de exigirle al otro que se proponga los fines que yo considero correcto han tenido varias expresiones en propuestas políticas. Todas estas propuestas tienen como objetivo eliminar la diversidad de fines que las personas pueden plantearse en la sociedad. Esta eliminación de la sociedad se puede buscar con buena voluntad o con objetivos de someter al otro. Las políticas desarrollistas llevadas a cabo en los años 70 estaban inspiradas en la creencia que desde el Estado se podía conducir a los ciudadanos hacia los fines correctos. Desde la caída del Muro de Berlín, se ha reactualizado esta actitud, pero esta vez no se plantean desde el Estado, sino desde agentes específicos de la sociedad. El proyecto neoliberal  llevado adelante por los agentes dominantes en el mercado consideran que saben cuáles son los fines que los ciudadanos deben plantearse como objetivos de vida. La arena social en la que se expresan con mayor claridad estos proyectos es la educación, porque esta es la que se figura como la que modela los anhelos de las personas bajo la formación de emprendedores.

Todos estos proyectos, tanto en el ámbito interpersonal como en el social y político,  se presentan señalando que se tiene un supuesto conocimiento metafísico, como la idea de naturaleza humana. Lo que es claro es que quien afirma conocer la naturaleza humana o la estructura metafísica del mundo o está confundido o está mintiendo. Es por ello que la actitud crítica que Kant desarrollo en su filosofía, es sumamente productiva para cuestionar los proyectos que amenazan la democracia.

El proyecto neoliberal parte de una concepción metafísica del mundo, la sociedad y las personas. En nombre de ese supuesto conocimiento proceden a imponer un modelo de vida homogeneizarte. Dicha metafísica      señala, entre otras cosas, que las personas son competitivas y libres por naturaleza. De esta manera, el libre mercado resulta ser la estructura social idónea para que ellas desarrollen su finalidad adecuadamente (de     acuerdo a lo que los neoliberales consideran que es la finalidad de todo ser humano, es decir, ser                 emprendedor). Dicha finalidad es la de todo ser humano en general y la idea de libertad que se utiliza como punta de lanza de dicho proyecto tiene una extraña cualidad. El neoliberalismo supone que si se deja a las    personas elegir libremente, estas escogerán el modelo de vida que los neoliberales les plantean (y si no lo     hicieren, se trataría de personas que están profundamente equivocadas por distorsiones mentales o               ideológicas). Esta idea no debe sorprender, pues estos pensadores suponen tener un conocimiento tal de la naturaleza humana de la que se deduce que las personas en condiciones de libertad erigirán este y no otro    proyecto. Lo mismo sucede con los defensores de un proyecto religioso de la sociedad o de los defensores del desarrollismo o los seguidores de Lenin. Todos ellos derivan un proyecto de vida y de sociedad             homogénea partiendo de una concepción metafísica del mundo y de la idea de una imagen de vida buena.    Tanto Sendero Luminoso como los activistas pro-vida creen conocer la naturaleza de las cosas. Lo mismo ha sucedido con los dos proyectos que se dieron la posta en América Latina, el desarrollismo y el                neoliberalismo.

Pero este paso del desarrollismo al neoliberalismo se ha dado manteniendo una idea invariable.    El             neoliberalismo continua el proyecto desarrollista pasando del desarrollo de la sociedad al desarrollo del      mercado. Para ello, es necesario que el mercado no solo tome el lugar de la sociedad, sino que se la           engulla. Así, el proyecto supone pasar de una sociedad democrática que incorpora un libre mercado a una   sociedad de mercado. Además, ambos proyectos comparten otra idea, aquella según la cual para alcanzar el desarrollo hay que bloquear la democracia. Para ambos proyectos la democracia es mala porque supone la participación de las personas en la articulación del camino político que debe tomar la sociedad. Pues, una    cosa es presentarle un camino previamente diseñado a los ciudadano y otra dejar que ellos lo diseñen  a      través de un debate basado en razones.


Es por eso que la agenda política debe girar de la idea del desarrollo a la idea de democratización. En dicho giro lo que se juega es el aislamiento que se puede imponer al poder factico de dinero respecto de la toma   de decisiones políticas. El incremento de dicho aislamiento es un indicador importante, claro que no el único, de democratización. Ahora bien, como el proyecto de democratización representa una tarea en la que          siempre habrá que profundizar y cuidar frente a los retrocesos, el mismo proyecto se presenta como una de las ideas fecundas del viejo Kant, la de la comunidad ética. Lo que Kant denomina comunidad ética es una  sociedad en la que la exigencia de tratar a cada cual como un fin en sí mismo y no solo como un medio se   va realizando en las relaciones que la gente va estableciendo en la sociedad. En este sentido, se trata del establecimiento, dentro de la sociedad, de relaciones entre las personas que conduzcan a mayores márgenes de emancipación de los poderes fácticos